Lo deja Sindballe. Copito de nieve. Sólo somos colegas en que compartimos cierta afición y en que ambos tenemos una válvula aórtica bicúspide. Y eso no es poco.

Gómez Noya sufre la misma malformación congénita y ahí sigue, dando guerra. Pero en el caso del danés, parece ser que ha tenido algún susto (pinchad aquí para leer en su web el problema, su palmarés y sus declaraciones). Yo me reviso todos los años y, de momento, todo va bien.
Casualmente hoy hemos ido al cardiólogo con Álvaro por que nos dijeron que podía tener un soplo. Afortunadamente ni soplo, ni válvula exótica. Eso es lo único importante hoy.
Son las 21:30 y sólo pienso en meterme en la cama. Estoy roto y mañana quiero ir a correr a las 6 y algo.
Besos en los morros,
Dani









