martes 30 de marzo de 2010

Choose

You CHOOSE what you ARE
You CHOOSE who you ARE
You CHOOSE how you ARE

It means that what you do and what you think makes what you already are. It defines you, your present and your future.

You CHOOSE. Everyday. Every minute of your life. 24 hours a day out of 24 hours a day. You CHOOSE. Remenber it.


Choose life. CHOOSE TRI.

Besos en los morros,
Dani
P.D. ¿Queda alguien por ahí que no conozca el comienzo de Trainspotting?

domingo 28 de marzo de 2010

Si...

Si te levantas un domingo a las 7 de la mañana (aunque el reloj marque las 8)...

Si justo al salir de casa te duelen las piernas y piensas que será un día duro...

Si en los primeros repechos dudas del futuro de la jornada...

Si vas pasando a mucha gente según transcurren los kilómetros, aunque los amigos te pasen dos veces (Nacho iba con lenticular, no digo más)...

Si vas disfrutando y sufriendo con tu colega de salidas, tratando de no hacernos demasiada pupa...

Si a la vuelta vas mirando el Polar porque no llegas a tiempo a la cita y tienes que apretar los dientes y mantener el plato en las tachuelas para mantener la velocidad...

Si al llegar a la puerta de casa y chequear el Powertap compruebas que has hecho 100km a una media no vista hasta ese día y con 20 vatios más de lo esperado...

Si al quitarte el casco y las gafas tu cara sigue congestionada...

Si tu rostro es un compendio de saliva, sudor, mocos e isotónico...

Si al ir a comer al restaurante (celebración de cumpleaños de un familiar) no puedes subir los escalones y los 2 platos de paella no acaban de asentarse en el estómago porque tu cuerpo sigue pidiendo paz...

... Entonces es que la primera salida de primavera ha merecido la pena.

Besos en los morros,
Dani

sábado 27 de marzo de 2010

Volando voy

Buena salida de ayer con la bici. Moviendo desarrollo y más vatios de lo esperado.


Besos en los morros,
Dani

jueves 25 de marzo de 2010

Decepciones

La decepción no es mas que el resultado de comprobar que no se han cumplido ciertas expectativas. O eso, o es que se ha perdido la magia.

Hace unos años leí una entrevista que realizaron al director de un hotel nudista. El director, que era un tipo joven y soltero, decía que, cuando veía a algunas de las huéspedes llegar a la recepción, sentía la atracción y el subidón del morbo característico en cualquier macho hispánico que se precie. Pero que cuando las señoritas pasaban a desfilar como Dios las trajo al mundo al día siguiente, volvía a verlas como a cualquier hija de vecina, que el tema dejaba de tener ese interés especial inicial.

Ayer terminé de leer el libro de Benjamín Prado "Romper una canción" sobre el proceso creativo del último disco de Sabina. Tenía ganas de leerlo pero, desde que lo empecé, he ido retrasando su lectura porque, la verdad, no me ha gustado nada. El volumen se ha convertido con el paso de las páginas en un panfleto repetitivo, anecdotario sin gracia, colección de chascarrillos más propios de un crío que de un escritor serio. Lo poco que me aclara el libro sobre el proceso de llenar un cedé de canciones me ha parecido que, ese transcurrir desde la nada hasta la canción finiquitada, es algo tosco, de una industrialización barnizada de falsa bohemia, etílico por necesidad, reservado a personajes más que a personas. Después de leer el libro, el disco me ha gustado un poquito menos.

Y así andamos, poniendo listones, hablando de expectativas, de resultados (esperados o no) y de decepciones. Y todo esto viene porque, cada vez que leo en los foros públicos comentarios sobre el mundillo del triatlón, me gusta menos este circo.

Afortunadamente a mi me da la vida nadar, adoro salir con la bici y me libera correr. Pero participar de toda la parafernalia que rodea este deporte cada vez me produce una mayor nausea. No hay nada como ir leyendo en esos foros públicos, en ciertos blogs ególatras, entendiendo quién es quién y cómo funcionan ciertas organizaciones, para darme cuenta de que a veces es mejor seguir como "outsider".

No quiero perder la magia y la ilusión del chaval que vio un día un reportaje sobre Hawaii en Eurosport, hace unos 20 años, y al que le enganchó un deporte puro. Creo que parte del ambiente alrededor del tri se está prostituyendo y que la gente que merece la pena (que los hay) cada vez es más difícil de encontrar -hacen por esconderse-. Afortunadamente conozco unos cuantos tipos dentro del mundillo con los que poder tomarme una copa de vino o un café con hielo, hablar, y seguir con interés lo que escriben. Algunos de ellos se prodigan mucho en los foros, otros poco y, los más, nada. Me quedo con esa gente y con el viejo espíritu del no-draft y del buen rollo.


Besos en los morros,
Dani

lunes 15 de marzo de 2010

LEYENDAS del triatlon

Espero que dentro de dos días no se anuncie cierta web en los foros diciendo "Rescatamos vídeo de dos buenos triatletas. Entrad a verlo, merece la pena".

Este vídeo es para gente con paladar...


Besos en lo morros,
Dani

domingo 14 de marzo de 2010

En mi sitio

En mi sitio es donde me ha colocado la salida en bici de hoy.

Ayer, aprovechando un sol de media tarde mentiroso, me calcé los aparejos de mtb y me fui a disfrutar de la Casa de Campo. Me salieron más de dos horas de subidas, bajadas, tierra dura, asfalto, arena, perros, niños, viento y frío. Mucho frío para terminar. Y dolor de espalda. Y las patas calentitas.

Hoy quedé con el Chulo a las 10:30 en el cruce del carril. Apenas estuvimos juntos media hora porque no podía moverme. Y a mi me jode soberanamente fastidiar un día de sol como hoy a nadie. Lo siento Chulo, pero no ha podido ser. Me han salido 3 de las 4 horas que tocaban, arrastrándome sobre el asfalto y tonteando con la pobre cabra mientras pasaba a unos y me arrancaban las pegatinas los más.

Día de reflexión, de ponderar las circunstancias de este invierno cruel en Madrid y de encarar el futuro sin atajos. Hoy la carretera me ha puesto en mi sitio, después de algunas sesiones en el agua, a pie y sobre los pedales que resultaban esperanzadoras.

En fin, que dejo de llorar porque estoy seguro de que, antes o después, todo va a salir bien.


Besos en los morros,
Dani
P.D. Me han llegado solicitudes para la cena de vividores. Si hay quorum, y llegan más peticiones, os convocaré.

viernes 12 de marzo de 2010

Club de vividores

En relación a las últimas noticias que me circundan (gente de todo pelaje y condición que se junta bajo cualquier motivo) y haciendo gala del título de este blog, propongo lo siguiente:

Estoy dando vueltas a la cabeza a montar un club de vividores, en el sentido de "caballeros a los que les apasionan ciertos placeres de la vida: conversación, elegancia, discreta gastronomía, disfrute de algunos destilados...". Es decir, una panda de snobs decadentes que vistieran trajes oscuros con camisas blancas y zapatos con cordones un día al mes, alrededor de una mesa, dispuestos a arreglar (o acabar de reventar) el mundo después de una cena, tomando un gin tonic y quizá permitiéndose un habano. Ideas políticas, religiosas, deportivas y de cualquier otra índole aceptables, siempre y cuando sean respetuosos en la discusión (en el sentido anglosajón del término).

Esto sería un club selecto (en el peor sentido del término) en el que sería necesario que los socios fundadores dieran el visto bueno a los candidatos. Buscaría gente con pasión, con ideas, con estilo, con una noche al mes para invertir despacio con amigos, con cierta clase... ¿Voluntarios?


Absténgase pelmas, petulantes, snobs ya declarados o a punto de salir del armario, listos en general, sosos, pesimistas sin motivo, monotemáticos sin conversación o poetastros sin publicar.

Base de operaciones en Madrid.

Besos en los morros,
Dani

domingo 7 de marzo de 2010

Pasado y presente

En aquellos años coleccionaba la revista Bicisport con el mismo entusiasmo que las columnas dominicales de Manuel Vicent. Releía una y otra vez las pruebas de las bicis que realizaba Antonio Alix. Estudiaba la sección de triatlón, únicos contenidos escritos en aquél tiempo junto con la separata de Corricolari. Recortaba las columnas de Vicent y las guardaba en cajas o las pegaba en algún cuaderno de hojas blancas.

En Bicisport leí la entrevista a The Grip en la que explicaba el cambio de ritmo en la Ironwar, aprovechando una ligera tachuela, justo antes de entrar en Kona. Le ví en fotos con la Look que le patrocinaba ese año y con esa cara de sarmiento luciendo una máscara y haciendo referencia a los espíritus de la lava, de Madame Pelé y del Energy Lab.

En las columnas y libros de Manuel Vicent encontré una cierta forma, entre epicúrea y asceta, de entender la vida que bien refleja en sus libros.

Todas esas lecturas forjaron un tipo de carácter en una juventud siempre difícil. Lecturas del pasado que siguen siendo hoy válidas.

En breve verá la luz otra forma de comunicación que pretende retomar la vieja esencia del triatlón, trayéndola a nuestros días con una renovada pátina de sabiduría. Y hoy escribe en El País su columna dominical el gran Vicent. Os copio y pego su texto, que podéis encontrar directamente en la edición on line, por lo que espero no dañar ninguno de los derechos de autor.

Yo, de mayor, quiero tener clase.

Besos en los morros,
Dani

TENER CLASE
No depende de la posición social, ni de la educación recibida en un colegio elitista, ni del éxito que se haya alcanzado en la vida. Tener clase es un don enigmático que la naturaleza otorga a ciertas personas sin que en ello intervenga su inteligencia, el dinero ni la edad. Se trata de una secreta seducción que emiten algunos individuos a través de su forma natural de ser y de estar, sin que puedan hacer nada por evitarlo. Este don pegado a la piel es mucho más fascinante que el propio talento. Aunque tener clase no desdeña la nobleza física como un regalo añadido, su atractivo principal se deriva de la belleza moral, que desde el interior del individuo determina cada uno de sus actos. La sociedad está llena de este tipo de seres privilegiados. Tanto si es un campesino analfabeto o un artista famoso, carpintero o científico eminente, fontanero, funcionaria, profesora, arqueóloga, albañil rumano o cargador senegalés, a todos les une una característica: son muy buenos en su oficio y cumplen con su deber por ser su deber, sin darle más importancia. Luego, en la distancia corta, los descubres por su aura estética propia, que se expresa en el modo de mirar, de hablar, de guardar silencio, de caminar, de estar sentados, de sonreír, de permanecer siempre en un discreto segundo plano, sin rehuir nunca la ayuda a los demás ni la entrega a cualquier causa noble, alejados siempre de las formas agresivas, como si la educación se la hubiera proporcionado el aire que respiran. Y encima les sienta bien la ropa, con la elegancia que ya se lleva en los huesos desde que se nace. Este país nuestro sufre hoy una avalancha de vulgaridad insoportable. Las cámaras y los micrófonos están al servicio de cualquier mono patán que busque, a como dé lugar, sus cinco minutos de gloria, a cambio de humillar a toda la sociedad. Pero en medio de la chabacanería y mal gusto reinante también existe gente con clase, ciudadanos resistentes, atrincherados en su propio baluarte, que aspiran a no perder la dignidad. Los encontrarás en cualquier parte, en las capas altas o bajas, en la derecha y en la izquierda. Con ese toque de distinción, que emana de sus cuerpos, son ellos los que purifican el caldo gordo de la calle y te permiten vivir sin ser totalmente humillado.

miércoles 3 de marzo de 2010

Sólo son números

Hay ciertos guarismos que a priori son sólo eso, números. Pero, si los estudias detenidamente, te das cuenta de que encierran un secreto. Números como "pi", "e", "69", etc. tienen una intrahistoria que contarnos.

En mi caso, hay uno que me gusta y que también me traje como souvenir de los USA en forma de pegatina para el coche. ¿Qué os dicen a vosotros estas 4 cifras?

Besos en los morros,
Dani
P.D. Hoy es uno de esos días en los que el entrenador te marca 60-70' de carrera continua más 20' de elíptica y uno va y se marca 90' corriendo bajo una suave lluvia que trata de anunciar una primavera todavía esquiva. Había que aprovechar la tarde.

lunes 1 de marzo de 2010

El fracaso no es una opción

De mi paso por Florida estas Navidades me dejó muy impresionado el Kennedy Space Center. Si alguien visita aquella zona alguna vez, es parada obligatoria para pasar un día más cerca del universo.

Puestos a traerme un recuerdo, me fijé en un imán para la nevera. Uno no es muy amigo de cargar la puerta del frigorífico con chorradas, pero en este caso haría una excepción.

Si os nombro a Gene Kranz, probablemente ninguno le pongáis cara. Yo no lo hubiera hecho hace un par de meses. Pero si os digo que Ed Harris interpretó su personaje en Apollo XIII, seguro que a alguno le suena. Es el tipo del corte de pelo militar, fuerte carácter y chaleco de la suerte, director de vuelo de la misión en la que se pronunció la famosa frase "Houston, tenemos un problema". Imagino que conocéis el resto de la historia.

Pues bien, Gene Kranz, ante la dificultad de bajar a los tripulantes del Apollo XIII sanos y salvos y viendo que los recursos de que disponían ahí arriba eran escasos, arengó al personal de tierra con esa otra frase que me embruja desde hace meses "Failure is not an option", "El fracaso no es una opción".

Piensa como quieras, actúa como sea, da la vuelta al problema, déjate los sesos y el cuerpo, pero busca una solución. Recuerda que el fracaso no es una opción.

Ví ese pequeño imán por un precio muy razonable y, desde la vuelta del viaje, sostiene mis entrenamientos semanales en la nevera recordando que el fracaso no es una opción.


Besos en los morros,
Dani