Antes de nada, gracias por vuestros comentarios en mi anterior entrada. Los que me siguen un poco más de cerca saben que las últimas semanas no han sido fáciles. Sin que suene a excusa, después de una Semana Santa prometedora, me ha pasado todo esto:
- Problemas en cierta parte de mi anatomía (no ha sido nada, pero hubo unos días de "susto")
- Problemas serios en la cadera (solventados recolocando la espalda y resto de piezas del puzzle)
- Síndromes gripales (incluyendo fiebre, dolor articular, temblores y resto de parafernalia)
- Muela del juicio infectada (posible causante de alguno de los males previos) que acabo de solucionar ayer mismo.
Como resultado de todo esto, unas últimas semanas muy flojas en cuanto a entrenamientos. Extremadamente flojas. En números rojos.
Afortunadamente este fin de semana me voy a Lanzarote a entrenar tranquilo. De viernes por la tarde a lunes a medio día. Coincide con un compromiso familiar al que no acudiré, así es que tengo vía libre para dedicarme a mí durante 3 días. Me llevaré un par de revistas, un libro y el portátil, pero sobre todo me llevo ganas para salir con la bici 3 días, el neopreno para ver si entro en él y las zapas para trotar un poco en un par de sesiones suaves de carrera.

Evidentemente no voy a Lanzarote a matar o morir en el sentido literal, pero espero que este test me ponga en mi sitio y me diga cómo debo afrontar la cita del 22 de mayo. Ya he quedado con Toño para hacer una salida de bici el sábado con los 2 miradores, pero si alguien anda por ahí y quiere charlar un rato, bienvenido será (mejor para un par de cervezas). Ojo, que yo llevo mi ritmo entrenando en bici y para eso soy un talibán: ni fastidio entrenamientos ajenos ni me gusta a estas alturas no aprovechar los pocos cartuchos que me quedan. Espero que me entendáis.
No me llevo la Cannondale, he optado por no correr riesgos y alquilar una allí, así es que pido perdón a Juansi por anticipado si en las fotos que cuelgue aparezco poniéndole los cuernos con una Orbea.
Besos en los morros,
Dani
P.D. Si alguien anda por la isla y quiere tener el placer de conocerme, que me deje un mensaje en el blog.
P.D. 2 Si alguien en la isla ve a un chalado tumbado en un campo de lava, susurrando palabras de respeto y esperanza a la misma Madame Pele que habita en Hawaii, que no se asuste, no es un tipo peligroso.
P.D. 3 Tengo un fuerte pinchazo en un hombro, lo único que hasta ahora no me había molestado este año :o)



