jueves 25 de noviembre de 2010

Heterotelia

Hoy la cadera duele una barbaridad como consecuencia no esperada de la carrera de anoche. La piscina gana enteros para los próximos días.

Besos matutinos,
Dani

Rotura de círculos

Aquellos con los que tengo más confianza saben que estoy pasando por un cierto parón deportivo algo más largo de lo que me gustaría (y mucho más de lo que resultaría razonable para volver a Lanzarote a pasarlo un poco mejor). No llega a ser una crisis, no es una cuestión de pérdida de fe, ni de ganas. Es una sensación de pereza arrastrada, de un "ya empiezo mañana", de estar cansado cada maldito día, de... En fin, sensación de que sé - que - me - tengo - que - poner - pero - no - me - pongo.

Es como haber caído en una espiral, en un puñetero círculo vicioso del que cuesta una enormidad salir.


Pues bien, esta mañana tuve un pensamiento peregrino (uno tiende a pensar lo menos posible, por si acaso) y me dije "estás gilipollas" (nada nuevo) "y estás perdiendo el jodido tiempo". Y me pregunté "si hoy, por el motivo que sea, fuera el último día que pudieras salir a correr, ¿lo aprovecharías?".

Esta noche, pertrechado con orejeras, buff al cuello, mallas largas y algo que escuchar en los cascos salí a trotar por el placer de correr. Ni idea del tiempo que anduve "volando bajo" por las calles desiertas, quizá algo más de media hora. Ni puñetera idea.

Salir a correr sólo por sentir de nuevo el aire helado en la cara. Por recordar que la cadera me duele -bendito dolor- y por volver a sentirme un privilegiado. Joder, cómo me gusta correr. Cómo me gusta haber vuelto. Cómo disfruto habiendo roto un círculo.

Besos en los morros,
Dani
P.D. En breve os cuento otro círculo vicioso que he roto.

viernes 19 de noviembre de 2010

Si me preguntas...

Si después de explicarte lo que es el Ironman me preguntas porqué lo hago, entonces sé que tu pregunta no tiene respuesta.

Si me interrogas sobre si merece la pena cruzar la meta de noche, cuando la mayoría terminó hace horas, parece ser que no entendiste nada.

Si dudas de la utilidad de las horas que robo a otras actividades de mi vida para salir a entrenar, quizá no comprendas cómo soy.

¿Acaso elige uno a quién amar, qué comida es su preferida o porqué disfruta con la sonrisa de sus hijos?

Hay experiencias que son particulares, que no pretenden ser compartidas y que no necesitan aprobación. Hay rincones privados que no buscan agradar a todo el mundo. Hay sentimientos propios que no nos hacen mejores, ni peores, ni diferentes, ni locos, ni cuerdos, ni sobrios, ni superiores, ni especiales. Simplemente nos hacen felices.

Si me preguntas algunas cosas que no tienen explicación, entonces, te repito, tu pregunta no tiene respuesta.



Besos en los morros,
Dani
P.D. Que nadie se dé por aludido

miércoles 17 de noviembre de 2010

Al filo

¿Cuántos de nosotros crecimos esperando la tarde del domingo para ver un nuevo capítulo de "Al filo de lo imposible"? Creo que ese equipo de gente forjó los sueños de más de uno que pasa por aquí. Os aseguro que a mí si me influyeron poderosamente.

Tengo un compañero de trabajo, mitad comercial, mitad filósofo urbano, que tiene ciertos contactos en la librería Desnivel y conoce allí hasta al apuntador. Ayer fui invitado (asiento reservado en segunda fila) a la charla que daban Sebas Álvaro y el catedrático Martínez de Pisón (el primero un vendedor de sueños y el otro un sabio de la montaña y de otras cosas como quedan pocos). Presentaban una nueva edición del libro ”El sentimiento de la montaña” y tuve la suerte de hablar con ellos, que me firmaran un par de ejemplares (uno saldrá para Barcelona en breve) y tomarnos luego unas cañas.


Cuando me preguntan a veces con qué persona viva me gustaría cenar un día os aseguro que Sebastián Álvaro sería una de ellas. Su amor por la montaña, por la pureza en el respeto a la naturaleza, por la aventura, por ir un paso más allá, son dignas de admiración.

Besos en los morros,
Dani

sábado 13 de noviembre de 2010

Quiero doparme

Vuelta de mi parada anual. Aterrizaje de locos: jet lag sólo perceptible entre las 20:00 y las 21:00, peques con temas de chapa y pintura, mucho trabajo (del malo y del bueno, aunque el trabajo bueno no es trabajo), etc.

Me voy poniendo al día de mails, blogs, twitters, facebooks y otras porquerías. Comidas pendientes, cenas que postpongo. Libros y revistas comprados que tienen que esperar en la mesilla. Ilusiones y esperanzas. Muchas ilusiones y esperanzas. Comienza el curso, ahora sí, y ya no es sólo Lanzarote lo que me mueve, hay mucho más que será desvelado en 2 ó 3 semanas.

De esta vuelta obligatoria me quedo con las ganas de doparme. Ganas de que todos (no sólo triatletas) nos pongamos hasta las trancas de estas pirulas mágicas.


Aunque no obraron el milagro de mantener eternamente vivo a Berlanga (mierda de tiempo que consume a los genios), pienso que no nos vendrían nada mal tomarnos una o dos al día. O mejor tres, con las comidas. Estas pastillas no creo que den positivo en un control, pero seguro que dan positivo donde hacen falta.

"Eso es lo bueno de tener años: uno puede creer ya en lo que le dé la gana"

Besos en los morros,
Dani