Pues eso, que estos meses en el nuevo curro me están dejando muy cansado por las tardes/noches. No tengo tiempo ni ganas de entrenar. Ahora sólo pienso en las vacaciones que empiezo este viernes.
El día 15 se hará oficial mi slot en el IM de Hawaii vía lotería. Agradeceré que alguno de mis amigos me llame por teléfono para avisarme, pero me llevo el portátil y el pincho a París para poder estar un rato conectado por las noches y espero leer el mail de los señores de IM junto con vuestras felicitaciones.
Más cosas. Estamos en pleno proceso de diseño de la ropa para Demonfit. Hay ideas muy avanzadas, pero cualquier diseño creativo será bien recibido. ¿Compensación? Una equipación de culotte + maillot + camiseta si el diseño que nos mandas resulta elegido finalmente.
Me voy al sobre, que mañana toca jaleo hasta bien entrada la noche.
Besos en los morros,
Dani
P.D. Jaime Vigaray ha colgado un precioso vídeo de la Paris - Rubaix del domingo pasado en su blog. Os lo adjunto también (y os recomiendo que os paséis por su blog, si no lo conocéis ya)
Imagino que a estas alturas de la película, el que más o el que menos se ha dado cuenta de que sigo escribiendo de lo que me sale de las narices. Por seguir en esta línea, hoy tampoco hablaré de triatlón.
Hace algunas semanas, unos colegas y un servidor pusimos en marcha una web llamada Demonfit. La idea, básicamente, es que la gente pudiera escribir sobre deportes de resistencia como le apeteciera. Lejos de "lo que debe ser" o "lo que la gente quiera leer". Lo único que pedíamos es que escribieran desde el corazón y el estómago y no desde la cabeza. Y es que vivimos en un mundo en el que parece ser que hay que ser políticamente correcto y uniforme en formas de pensar, ser, vivir, relacionarse, vestir, opinar, etc. Y ya está bien.
No conozco a nadie que esté en posesión de la verdad. Pero conozco a mucha gente que habla como tal. Hasta los cojones estoy de gente que procalma desde variados púlpitos (cara a cara, en blogs, foros, listas de correo...). Y, lo que es peor, de los lerdos que les siguen como si oyeran la palabra de Dios.
Uno va cumpliendo años. Para 40 el próximo 1 de agosto. Y, con el transcurrir de los veranos, no me voy haciendo más sabio, pero sí más independiente en cuanto a mis opiniones sobre lo que quiero y no quiero. Sobre la gente que adoro y a la que prefiero bien lejos. Tengo mis ideas sobre el deporte, sobre el estilo, el trabajo, los hijos. Algunas cosas tengo claras. Pocas, pero algunas hay.
Studio 54. Mítica discoteca neoyorquina en la que pasó, literalmente, de todo. Templo de una modernidad que se reinventa cada década. Para mí, el espíritu del "sé tú mismo. Haz lo que quieras, pero sé auténtico" (si te dejaban pasar al local, claro).
Después del Studio 54 aparecieron muchas imitaciones, más o menos fracasadas, pero imitaciones al fin y al cabo. A mí me gusta quedarme con ese espíritu del "me la suda lo que pienses, yo soy así" que ha trascendido en el tiempo. Me gusta ese espíritu de independencia estética, de personalidad propia y de pertenecer a esa tribu de gente sin complejos.
Uno se hace viejo, van pasando los años y las canciones, pero sigo tratando de (en la medida de mis posibilidades) seguir viviendo salvaje. Y sigo viendo vídeos como estos, que me recuerdan que debo seguir mi propia línea.
Ayer salí a cenar calzando mis All Star plateadas. Descojono generalizado. Tener estilo propio significa saber que lo que te identifica puede no ser entendido por los demás. Tener estilo propio significa que tú eres tú y que eso te diferencia de otros. No eres ni mejor ni peor, simplemente tienes otro criterio. Y no pasa nada. Yo también me río de mí mismo con mis amigos. No tocaba salir con zapatos ingleses, ni con unas NB "bienpensantes". Tocaba salir con una camiseta negra, una chaqueta de pana y mis All Star plateadas. Feliz.
Tratad de ser vosotros mismos, hay poco que perder y mucho que ganar. Te das cuenta con los años, a veces demasiado tarde, pero es bueno hacer y ser lo que uno quiere.